Esguince de tobillo

Una bonita mañana de un mes de invierno, un disputado partido de competición, una jugada estupenda del equipo, un mal apoyo del pie y ¡VOILÁ! Un esguince de tobillo. ¿Un esguince? ¿Eso qué es? Es una de las lesiones más habituales en la práctica deportiva que se produce cuando los ligamentos se lesionan…

Espera, ¿Ligamentos? ¿Qué son los ligamentos? Los ligamentos son bandas de tejido que unen y estabilizan los huesos en zonas articulares permitiendo el movimiento de las articulaciones, evitando un desplazamiento excesivo de las mismas.

Por tanto, un esguince de tobillo sucede cuando el tobillo hace un movimiento hacia afuera (el más común) o hacia dentro de forma brusca o no controlada provocando que alguno de los ligamentos que estabilizan el tobillo se estiran o distienden en exceso pudiéndose llegar a desgarrar. ¿Esto significa que puede haber distintos tipos de esguinces?

Exactamente querido lector:

  • Esguince grado I: es leve, distensión ligera del ligamento. El tobillo estará dolorido y tendrá una leve inflamación.
  • Esguince grado II: es moderado, el ligamento se rompe parcialmente. El tobillo estará dolorido e hinchado junto a un hematoma leve y costará apoyar el pie en el suelo, el tobillo estará debilitado.
  • Esguince grado III: es grave, hay rotura total de un ligamento del tobillo. Habrá mucho dolor, mucha inflamación y hematoma. El tobillo estará inestable, tendrá rigidez articular y tendrá mucha dificultad para caminar.

¿Qué hago si me he hecho un esguince? Lo primero, y fundamental, es acudir a cualquier profesional del ámbito sanitario que pueda diagnosticarte si la lesión es un esguince. De confirmarse el diagnóstico, el protocolo a seguir es llamado RICE (siglas en inglés).

  • Reposo (rest): solo de la zona afectada y dependiendo del grado del esguince.
  • Hielo (ice): varias veces al día durante un máximo de 15 minutos cada 2-3 horas.
  • Compresión (compression): con un vendaje o una tobillera con venda.
  • Elevación (elevation): de la pierna por encima del corazón para reducir la inflamación.

Tras este protocolo, acudir al fisioterapeuta para realizar un tratamiento de recuperación de la articulación es fundamental para evitar lesiones crónicas.

¿Cuándo estaré recuperado? Depende del grado del esguince. Si el esguince es leve se puede llegar a volver a realizar actividad deportiva en unos días, si por el contrario el esguince es grave, se puede retrasar a varias semanas.

El uso de una tobillera para la vuelta a la actividad deportiva está indicada, se debe utilizar en entrenamientos y partidos hasta que se vea que la articulación del tobillo funciona de forma correcta.

Para este tipo de lesión, recomendamos la tobillera Malleotrain Plus de la prestigiosa marca alemana Bauerfeind.

Vendaje activo con la calidad de un vendaje en ocho, funcional para la articulación del tobillo que incorpora además almohadillas de silicona. Estabilización de todos los niveles de movimiento de la articulación del tobillo mediante un sistema de correas de 3 niveles (elástico, no elástico, parcialmente elástico). La correa une el metatarso con el área distal de la pantorrilla formando un ocho vertical.

Las indicaciones de esta tobillera son:

  • Trastornos crónicos, postraumáticos o postoperatorios de las partes blandas en la zona de la articulación del tobillo.
  • Terapia funcional temprana de los esguinces capsulares de la articulación del tobillo superior e inferior.
  • Insuficiencia ligamentosa.
  • Profilaxis de la supinación, en especial el ejercicio.
  • Rehabilitación postoperatoria.

Artículo de nuestro colaborador Orto Sanitaria – Sanicor de Sanicor

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