El ejercicio físico en la infancia

El ejercicio físico en la infancia

 

El ejercicio físico en la infancia tiene beneficios en todas las edades. Su práctica ayuda a promocionar la salud, por ello, en esta época debemos intentar que los niños/as, manteniendo todas las medidas de seguridad contra la COVID19, sigan practicándolo.

Los beneficios principales en la práctica deportiva en la infancia/juventud son:

  • Evitar la obesidad
  • Mejora la resistencia y la fuerza muscular: previene las lesiones musculares
  • Mejora la flexibilidad y agilidad del niño
  • Ayuda a un mejor desarrollo de las capacidades de coordinación
  • Potencia el conocimiento de su propio cuerpo
  • Disminución del riesgo de algunos tumores
  • Prevenir la diabetes tipo II
  • Mejora el estado de ánimo y es una buena herramienta en la adolescencia para canalizar todo tipo de emociones negativas
  • Favorece las relaciones sociales y el trabajo en equipo: favorece la integración en el grupo de iguales
  • Fomenta valores positivos: respeto de las normas, espíritu de superación, compensación del esfuerzo y mejora de la autoestima
  • Favorece la autonomía
  • Ayuda a ganar seguridad en sí mismo, ya que el hecho de ir superando retos anteriores, hace que nuestro hijo se sienta capaz de afrontar otros de mayor dificultad
  • Le ayuda a sentirse valiente en diferentes situaciones, tanto físicas como sociales, y eso le da seguridad
  • Se siente más independiente, capaz de decidir por él mismo cuándo y cómo debe actuar o dejar de hacerlo
  • Prevención en el abuso de drogas en el adolescente.

 

Los niños/as cada vez se mueven menos, hacen una vida más sedentaria y socializan menos fuera del ámbito electrónico y el deporte combate todos estos problemas.

Lo ideal es que el niño/a  tenga un plan de actividad física regular según su edad: paseos diarios, actividades al aire libre el fin de semana y la práctica rutinaria de un deporte una o dos veces por semana. El verano es una época ideal para iniciar una actividad deportiva al aire libre: marcha, paseo, senderismo, natación, monte, bicicleta, etc…, siempre sin olvidar las medidas de seguridad frente al COVID19.

 

Algunos consejos adecuados en la orientación sobre la práctica deportiva en la Infancia/Juventud:

  • Hay que aconsejar a la hora de elegir una actividad deportiva, pero siempre respetando sus preferencias
  • La actividad deportiva tiene que ser acorde a sus cualidades y a su constitución corporal.
  • Debe practicarlo con carácter lúdico, sin que suponga sacrificios ni sufrimientos.
  • Puede tener un componente competitivo, pero dentro de unos límites, y desde luego, hay que evitar inculcarle el afán de ser «el mejor, el primero, porque ser el segundo es un fracaso». A menudo y sin darse cuenta los padres estimulan el instinto competitivo y están sembrando futuras frustraciones.
  • La actividad deportiva debe contribuir a su desarrollo integral. Si se decanta por un deporte especializado, hay que complementarlo con otras actividades que neutralicen los efectos de una especialización y que contribuyan a evitar desequilibrios y asimetrías físicas. La natación es un complemento ideal para otras actividades.
  • El crecimiento óseo es fundamental, hay que respetarlo y evitar deportes que puedan suponer una agresión a los cartílagos de crecimiento y al desarrollo equilibrado de los huesos.
  • Hay que acostumbrarle a que haga el calentamiento necesario, que prepare el cuerpo para la actividad que va a desarrollar, y al finalizar la misma que haga relajación y estiramientos.

 

Hagamos deporte, cuidémonos!

 

 

 

Fuente: https://www.salud.mapfre.es/salud-familiar/ninos/prevencion-y-salud/deporte-en-la-infancia/

 

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